lunes, 27 de abril de 2015

III-Recursos (3ª parte de 3): la Información

INFORMACIÓN


No hay herramienta más poderosa que el control de la información.

Por ello el juego del poder  se basa, al menos en parte, en mentiras y medias verdades.

Por eso el primer paso a la hora de tener poder es aprender a ir más allá de las apariencias y a descubrir la verdad por nosotros mismos, ya sea a través del empleo del método científico empírico, o de la lógica formal.

Nuestra tarea es doble
1) defendernos de manipulaciones mientras,
2) manipulamos para conseguir colaboración.

El juego de la información consiste en obtener información verdadera mientras al oponente le damos silencio, propaganda, o saturación informativa. Consiste en decidir qué dejamos saber y qué no, así como cuándo mentir y cuándo ser sincero (es necesario decir la verdad para que una mentira suene veraz, y no al contrario, como le pasaba  a Pedro, del cuento de Pedro y el lobo). 

Esta referencia al cuento infantil es una analogía a un término ecológico: el mimetismo batesiano. En dicho mimetismo, unas criaturas inofensivas mimetizan el aspecto de criaturas peligrosas, para no ser elegidas como presas.





Las tres ranas de arriba son muy venenosas. Las tres ranas de abajo no lo son, pero los posibles depredadores no van a arriesgarse a ser envenenados porque su aspecto es muy similar.
Pero hay problemas cuando la proporción de la población de "copiadores" se sale de unos márgenes máximos, y tenemos que los copiadores son más frecuentes que los copiados. Cuando esto sucede, tanto el copiado como el copiador salen perdiendo. Es preferible entonces para ambas especies una situación en la que la población inofensiva no alcance una proporción excesiva con respecto a la peligrosa. 

Esto se traduce en que la proporción de mentiras con respecto a verdades debe ser lo bastante baja como para que las mentiras pasen por ciertas, pero lo bastante alta para que podamos colar las mentiras necesarias para nuestros fines. Para este segundo requisito necesitaremos cómplices.

Resumiendo: con sinceridad selectiva es como nos ganamos nuestra credibilidad. Una vez decimos la verdad con suficiente regularidad, podemos empezar a hacer que funcione cualquier engaño. 

El poder como Sistema opresor crea en torno a sí mismo una hegemonía cultural: ideologías, códigos y toda una visión de la realidad que lo justifican y legitiman ante los gobernados/oprimidos -según la teoría de Antonio Gramsci-. El poder como Juego emplea estrategias análogas: estafas, engaños, propaganda, etc. 

Controlar qué llega nuestro conocimiento determina la imagen que tenemos del mundo. Y la imagen que tenemos -el conjunto de modelos mentales- determina qué consideramos ético, verdadero o posible, entre otras cosas. El poderoso manipula las apariencias y nuestra percepción de la realidad. 









El poder, del tipo que sea, intenta en cierta medida controlar los procesos mentales del individuo para mantener y expandir su hegemonía, porque los procesos neurológicos determinan los procesos sociales. Los principios del poder, así como sus límites, son determinados por el funcionamiento de la mente. Este proceso de lucha por imponer ciertos modelos mentales interesados a elementos externos recibió su primer nombre en 1941, en Alemania: "Weltanschauungskrieg" -o "lucha entre cosmovisiones"-. 

Hoy en día recibe nombres más fáciles de pronunciar: Guerra Psicológica , aculturación o "guerra cultural", "brainwashing"-lavado de cerebro-, control de la educación y de los medios de comunicación, propaganda, guerra de la información, y "poder blando".

Como vemos, el primer objetivo de la información que nos dan a conocer los poderosos es controlar lo que pensamos y sentimos, para asegurarse nuestra colaboración en sus planes, sea esta activa o pasiva. Por eso en nuestra búsqueda del poder es también importante aprender a inculcar la visión del mundo que nos convenga en aquellos con quien compitamos, a fin de manipularlos emocionalmente. Para ello es necesario alterar tanto la percepción de la realidad como la información que le llega al individuo. Por eso la primera revolución es la revolución de las mentes, o sea, replantearse nuestra visión de la realidad y cultivar nuestro sentido crítico y nuestra templanza, para no caer en engaños ni en la manipulación emocional ajena.

En futuras entradas hablaremos de la anulación de las concienciasesto es: hablaremos de la manipulación y neutralización de nuestra capacidad de integrar información, a través de medios diversos (alienación, desinformación, pérdida del autocontrol, narcotización, etc).



El segundo objetivo suele ser la desinformación normal y corriente, cuyo único fin es ponernos bajo pistas falsas, confundir, y llevarnos a errores fatales. Podemos diferenciarla de la propaganda en que la manipulación no es emocional, sino exclusivamente cognitiva. Como su fin no es la manipulación directa de las emociones, no va a recibir mucha atención aquí.

El tercer objetivo es la saturación de información, sobrecarga informativa, infoobesidad, o "infoxicación" -este último término acuñado por Ramón Reig, mezcla léxica entre intoxicación e información-: el sujeto o sistema queda saturado por un caudal de información insaumible para los medios de que dispone para procesarla, así que entra en un estado de no-respuesta. Esto está ligado, en el poder como Sistema, a la sociedad pantalla en que vivimos hoy en día y al empleo de los medios de comunicación como formas de bombardeo informativo constante contra nuestra psique.

-> Tanto la desinformación como la saturación informativa por obra de grupos ajenos tiene como objetivo secundario hacer difícil o imposible las conspiraciones propias por información falsa y/o excesiva: debemos procurar una comunicación fluida y eficiente dentro de nuestro grupo mientras intoxicamos y trastocamos la comunicación interna de otros grupos.






Pero... ¿qué hay de la información que NO nos dan a conocer? Aquí es donde entra en juego la censura selectiva, la deprivación de información.

Esta deprivación toma cuerpo en forma de secretos, censura y silenciamiento: impedir que llegue a conocimiento de la otra parte algo que va en su detrimento, para evitar que reaccione a tiempo. Hablaremos de las ventajas y desventajas de mantener secretos y de las comunicaciones secretas, herramientas básicas para conspirar. Los secretos de la clase política, en sistemas democráticos, engendran corrupción, material básico para el imperialismo.

Una de las herramientas imprescindibles en el ejercicio del poder es la conspiración, pero ¿qué es conspirar? Según la R.A.E:

 conspirar.

1. intr. Dicho de varias personas: Unirse contra su superior o soberano.

2. intr. Dicho de varias personas: Unirse contra un particular para hacerle daño.

3. intr. Dicho de dos o más cosas: Concurrir a un mismo fin.

4. tr. ant. Convocar, llamar alguien en su favor.


Esto es, conspirar significa unir recursos entre varios para llevar a cabo acciones que socaven la posición de la tercera parte. Mantener comunicaciones no públicas para elaborar planes y coordinar la consecución de ciertos objetivos que los conspiradores comparten.Y esto quiere decir que esas comunicaciones -entre los conspiradores- deben ser inaccesibles -a fin de que aquél contra quien conspiramos no se percate de lo que va a ocurrir y pueda anticiparse a ello.

Sin embargo, hay muchas formas de mantener la comunicación inaccesible, y el secreto no es la única forma de aislamiento comunicativo, sino la más popular. Para ello debemos repasar los elementos del proceso comunicativo. Ve desempolvando tu libro de lengua...



El secretismo se basa en no permitir el acceso al mensaje por parte de receptores que no tengan los mismo intereses que nosotros.  O el grupo de poder considerar silenciar soplones (emisores no deseados) o testigos (receptores no deseados) mediante amenazas, coacciones, o violencia. Pero el aislamiento comunicativo también se puede conseguir emitiendo el mensaje por un canal físico inaccesible al receptor, o codificando el mensaje de forma tal que sólo ciertos receptores que conozcan nuestro código puedan descodificarlo, o en negar respuestas (feedback o retroalimentación) cuando se nos hagan preguntas demasiado concretas. Y ya no hablemos del contexto, que cambia enormemente el significado del mensaje según varíe.

Un ejemplo de canal físico inaccesible sería, por ejemplo, las palomas mensajeras. Para emitir y recibir señales a través del tráfico de estas aves no basta con tener algunas de ellas, sino que también se ha de conocer sus rutas de desplazamiento, se ha de tener unas instalaciones, y una preparación media con la que no cuenta más que un reducido número de personas, lo cual restringe el número de receptores. Otros ejemplos más actuales serían las comunicaciones por radio o por satélite.

Varios ejemplos de códigos inaccesibles serían los mensajes encriptados en el contexto del ciberespacio, o los códigos de bandas callejeras para indicar que tal barrio pertenece a tal banda, o la comunicación en un mismo idioma que es desconocido entre las personas contra quien conspiramos.

O incluso el empleo de símbolos ocultos para el ignorante pero abiertos para el iniciado: los códigos empleados por aquellos perseguidos por el poder, como el 14/88 en el submundo neonazi, los pantalones bajos en el submundo gay, los códigos de organizaciones criminales de tráfico de drogas, armas o personas-como la mafia-, los saludos especiales de los masones, o el símbolo del pez para los primeros cristianos.



Códigos secretos cuya función es mantener comunicaciones inadvertidas: ocultos a plena vista.

Cuantos más elementos de la comunicación controlemos, tendremos más capacidad de restringir quién recibe el mensaje.


Siguiendo la misma estrategia doble dentro/fuera del grupo de poder, debemos obtener la información de los demás (sean colaboradores o no) mientras reforzamos la confidencialidad de nuestra información. Esta actividad de conseguir información puede ser abierta (la vigilancia) o de forma subrepticia: el espionaje, ya sea espionaje masivo -tipo "1984"- o el espionaje clásico (nacional, industrial o personal). 



 Una de las manifestaciones de este espionaje masivo es el fin de la privacidad tal y como la conocemos, gracias a jugadores que operan espiando masivamente a través de Internet como la Five Eyes Network, la red de espionaje ECHELON, el gigante Google, o la NSA como miembros más importantes. De desvelar esta red de espionaje ya se han encargado personas como Julian Assange, Edward Snowden, el soldado Manning, Glenn Greenwald, Laura Poitras y un largo etcétera de chivatos -whistleblowers- y de periodistas dispuestos a publicar lo que ellos dicen aun a riesgo de perder su carrera y a veces su vida.





¿Está seguro de que nadie le vigila?


*En entradas futuras desarrollaremos todo el espectro del impacto psicosocial del control de los secretos, apariencias, comunicaciones y conciencias, pero justo aquí lo obviaremos por falta de espacio. Baste decir que su importancia es fundamental y que va a cimentar el mismísimo ADN de este blog.


LOS IMPERIOS DE LA MENTE





martes, 14 de abril de 2015

III - Recursos (2ª parte de 3): Recursos físicos y violencia.

Ahora introducimos el triángulo clásico estudiado por los teóricos del poder como Sistema, que, de una forma u otra, siempre gira en torno a tres ejes: 1) control de los bienes y medios de producción, 2) control o monopolio de la violencia, y 3) hegemonía cultural, control del flujo y la naturaleza de la información.

 En esta entrada sólo vamos a hablar de los dos primeros ejes.


RECURSOS FÍSICOS: MATERIA Y ENERGÍA

Cuando hablamos de recursos físicos nos referimos a todo lo que ocupa un lugar en el espacio: la materia, la energía, el capital humano y el producto del trabajo. La estructura de nuestra sociedad depende de cómo producimos lo que tenemos y a quién pertenecen los medios de producción.

A la hora de seguir el primer principio rector, el de conveniencia,  hay dos conceptos útiles a la hora de enfocar la adquisición de objetivos: la Tasa de Retorno Energético y la Rentabilidad. Ambas son análogas a cualquier ecuación de rendimiento, y relacionan lo que se invierte (en energía o en dinero) con respecto a lo que se consigue en sus mismos términos.

El ser humano ha competido con sus semejantes por recursos útiles, como agua, terrenos fértiles, cotos de pesca, mano de obra esclava, y, a través del desarrollo técnico correspondiente, recursos como la madera, los minerales metálicos, y los hidrocarburos fósiles como el carbón, la hulla, el petróleo o el gas natural. Estas fuentes de energía (y todas las que el hombre ha empleado, exceptuando la nuclear, la geotérmica y la maremotriz) son derivadas de la energía radiante del sol. El sol ilumina la Tierra, las plantas realizan la fotosíntesis (energía lumínica es transformada en energía química), cuando estas plantas mueren las bacterias degradan sus cuerpos en ciertas condiciones, y finalmente tenemos los hidrocarburos.

La razón real detrás de la mayoría de guerras han sido los recursos en disputa, aunque en las sociedades llamadas "democráticas" estas causas han tenido que ser maquilladas para obtener el necesario apoyo popular cuando se trata de atacar en vez de defenderse como nación, empleando términos ambiguos como "justicia", "patriota", "lucha contra el infiel" o "lucha contra el terror" (esta última una contradictio in termini, pero ya hablaremos del terrorismo más adelante).

El valor de estos recursos va en función de su utilidad y de su escasez. Así, si un recurso útil (como por ejemplo el agua) es además escaso con respecto a lo que necesitamos, se convierte en un factor limitante  o recurso crítico. Actualmente los recursos críticos serían los hidrocarburos, los fosfatos y el agua potable, pero en el pasado han sido otros, como tierras fértiles o minas de hierro. Aún no sabemos qué será un recurso crítico en el futuro.

Sin embargo, también hay gran cantidad de recursos cuya alta estima no se debe a su utilidad, sino sólo a su escasez, y también a que están integrados en una economía monetarista. Estos son el oro, los diamantes, y otras rarezas de origen natural o humano. El hecho de que el oro tenga un valor tan alto atribuido se debe a la economía monetarista y a los manipuladores de la moneda. ¿La moneda?

Es en Oriente donde el sistema de intercambio por trueque fue gradualmente sustituido por unidades de valor consensuado y material no biodegradable: surgió la moneda, y con ella el comercio.

Y con el comercio aparecen las rutas comerciales -en un sistema bastante útil que permitiría intercambiar bienes entre puntos dispersos en el mapa-, los impuestos locales, y los prestamistas. El imperio asirio fue de los primeros en practicar el endeudamiento de individuos: si el endeudado no podía pagar su deuda, trabajaba como esclavo para el deudor hasta que los jueces consideraban su deuda saldada.

Hoy en día esta estrategia tan antigua no es solamente empleada sobre individuos, sino sobre naciones enteras, y no sólo se busca el trabajo esclavo, sino también los recursos naturales de esas naciones. Aquellos que sepan dónde mirar lo verán claro: los bancos privados (centrales o no) sacan su poder del endeudamiento de individuos y naciones. Hay guerras económicas y sicarios económicos. Estas guerras son celebradas en despachos y en ellas las balas son algo prescindible.


Ese es el teatro de juegos en el que nos movemos actualmente: estados soberanos al servicio de corporaciones privadas internacionales. Esto es así en los 5 continentes, y en la mayor parte de los países del mundo.

Lo que a nosotros nos interesa es aprender de los que han venido antes que nosotros y no cometer los errores que ellos cometieron. Intentemos endeudar en vez de endeudarnos. Intentemos obtener recursos críticos mientras deprivamos a los no colaboradores de estos-bloqueo económico-.

Mantengamos nuestra autogestión material, pero controlemos a los no colaboradores y a la disidencia organizada financiando su cúpula y, así, quitémosle su autogestión.

Quien paga, manda: ningún sindicalista va a morder la mano de quien le paga el sindicato-como los sindicatos verticales italianos de Mussolini, que Franco decidió importar a España durante su dictadura para neutralizar toda resistencia de los trabajadores. Una pequeña inversión sirve a la larga  para librarte de la oposición: combates al enemigo desde dentro. El sindicato, encamado con la patronal, hace de guardián de los sindicalistas.

Aprendamos a optimizar el aprovechamiento de nuestros recursos mientras se los hacemos perder a nuestros competidores. Invertamos en nuevas tecnologías que contribuyan a dicha optimización mientras impedimos o ralentizamos el progreso técnico ajeno. Aprendamos a usar una generosidad selectiva para el gran público para no parecer acaparadores, mientras acusamos a nuestros oponentes de injusticia social.

Aprendamos, en definitiva, a tener lo que necesitamos donde y cuando lo necesitamos.


VIOLENCIA

ADVERTENCIA: Antes de nada, estaría bien recordar a los lectores que EXPLICAR NO ES JUSTIFICAR. Vamos a hablar de la violencia, del terrorismo, y de temas sensibles. Aquí no nos adscribimos a ninguna ideología al 100%, así que no espere encontrar implicaciones políticas en lo que decimos: no pretendemos hacer apología del terrorismo de la misma forma que no compartimos el uso que se le da a la etiqueta "terrorista". Es triste que haya que explicar esto.

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La violencia es condenada por todos de cara al público. Y casi siempre se equipara la violencia o con "terrorismo" o como un "mal necesario". Pero la violencia es más compleja que todo esto, y nos acompaña desde nuestros orígenes animales. Forma parte de lo que somos, y correctamente encauzada ha sido útil para proteger territorios, acabar con otros animales y mantener a raya la disidencia. Ha sido y es una herramienta útil.

Max Weber
 Por eso es tan importante mantener un monopolio de la violencia: según Max Weber, sólo el Estado debe tener el monopolio de la violencia, siempre que cuente con la legitimidad para ello. Otra cosa es cómo se consigue esa legitimidad: en regímenes llamados "democráticos" esta legitimidad no siempre es obtenida por las urnas, y no siempre diciendo la verdad. Huelga decir que los estados no "democráticos" suelen carecer de esa legitimidad. Cójase la palabra "democrático" con pinzas.

Y, dado que la violencia no ha dejado de acompañarnos, tampoco ha dejado de sofisticarse como nosotros lo hemos hecho. La violencia que antes estaba dirigida hacia dentro del grupo ahora se proyecta hacia fuera. Cuando antes la violencia se hacía sólo con armas, ahora también se hace con palabras e ideas que justifiquen el statu quo. Cuando antes la víctima y el culpable eran al menos dos personas diferentes, ahora se culpabiliza a la víctima de la situación en la que vive, sin observar el sistema en el que esta se ha criado y desarrollado.

Condenar "todo tipo de violencia" es una frase vacía. La violencia física es solamente lo más llamativo, y es, junto con la violencia cultural, sostén facilitador de la violencia económica, desde el punto de vista del poder como Sistema. Teóricos como Johan Galtung ya han desarrollado el tema: el triángulo de la violencia.



Hoy, hablar de violencia prácticamente equivale a hablar de terrorismo, pero, ¿qué es el terrorismo? Según la R.A.E:

terrorismo.

1. m. Dominación por el terror.

2. m. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.

3. m. Actuación criminal de bandas organizadas, que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos.


Básicamente, el terrorismo se basa en violencia física y en amenazas de violencia física, así como del miedo que ambas provocan. El terrorismo es la forma de manipulación emocional más sencilla. Se basa en el empleo del miedo: colabora conmigo o te puede pasar algo realmente malo. Hay otras formas de manipulación emocional, pero ya hablaremos de ellas en un futuro.

Esto dota al terrorismo de una nueva dimensión: terrorista es cualquiera que emplea la violencia o la amenaza de violencia para conseguir sus objetivos políticos, ya sean estos unas riquezas materiales, unos espacios, o colaboración. Así, es muy fácil llamar a cualquiera terrorista: un soldado invasor, técnicamente, es un terrorista. Una cuadrilla de desahucio, también. Los impuestos no son más que recaudar dinero bajo amenazas. Y decirle a los crédulos que conductas que a nosotros nos parecen inadecuadas les llevarán a una eternidad de sufrimiento en el Inframundo, según la propia R.A.E., podría ser considerado terrorismo, ya que esas cosas suelen generar miedo.

Lucifer castigando a pecadores

Pero ¿por qué está basado el terrorismo en amenazas, en vez de violencia pura? Porque la mayor parte de las veces el objetivo del terrorismo es buscar colaboración, sea esta activa o pasiva (como ya vimos en este blog: Entrada II: La base del poder).

Volviendo de nuevo a fijarnos en el resto del mundo animal, vemos que las peleas por territorio y/o hembras reproductoras entre machos pocas veces acaban en muerte de alguno de estos dos. Esto es porque al grupo le resultaría demasiado costoso lidiar con semejantes pérdidas cada época de celo, así que los enfrentamientos se basan en enseñar cuernos, garras, corpulencia, rapidez, o fuerza. Se basan en mostrar un aspecto amenazante.

Y no es raro tampoco encontrar animales realmente inofensivos cuyo método de defensa para no acabar en el menú es parecer amenazantes, ya sea por sonidos extraños o por repentina hinchazón, lo que hace que parezcan hacerse mayores de lo que realmente son, o por mimetismo batesiano, copiando la apariencia de criaturas letales.


Así pues, observe cualquier conflicto entre grupos de personas. Verá que cuanto más silencioso parece, más en serio se lucha por la supremacía o la supervivencia, porque se intenta no alertar a otros de que se está pasando por una lucha a fin de que estos no se aprovechen de nuestro trabajo. La violencia física es sólo la punta del iceberg, lo superficial, pero la verdadera lucha va a ser menos visible, y va a tomar la forma de amenazas.

A pesar de la enorme utilidad del terrorismo, este tiene dos defectos de base: es muy efectivo a corto plazo, pero 1) puede resultar contraproducente a largo plazo, y además 2) sólo tiene efecto cuando la gente tiene miedo.

1) Hasta el más prolongado estado de terror acaba por restar colaboradores,que ven sobrepasados los límites de lo "justificable" y empiezan a dudar de que el terrorista tenga verdaderos planes más allá del día a día. Además, la destrucción de infraestructura disminuye los medios físicos de los que podemos apropiarnos para conseguir nuestros objetivos (como ya vimos en los machos en celo). Por eso las claves de la violencia y el terror exigen que se minimice aquella y se maximice aquél: es importante generar el máximo de miedo con el mínimo de violencia necesaria, porque la violencia en exceso crea enemigos internos, y nunca deja de tener costes sociales y materiales, que pueden llegar a ser inasumibles.

La necesidad de causar mínimos daños materiales y máximo terror es lo que ha favorecido la emergencia de la estrategia de la tensión en las llamadas sociedades "democráticas", en las que los gobernados tiene algo que decir con respecto a cómo son gobernados. La amenaza constante genera tensión constante, y esta tensión emocional puede ser aprovechada igual que aprovecharíamos la tensión eléctrica de un circuito: dándole válvulas de escape para hacer que trabaje para nosotros al acceder a ellas. Es la 2ª estrategia de manipulación mediática descrita por Sylvain Timsit: Problema-Reacción-Solución: crear problemas parta vender soluciones que ya teníamos preparadas de antemano.

 Y en esta estrategia se basan el terrorismo de estado y las operaciones de falsa bandera. Se trata de realizar ataques cuya autoría es atribuida falsamente a una tercera parte para justificar acciones de guerra en el extranjero (enemigo externo) y/o aprobar leyes represivas en el propio suelo (enemigo interno o disidencia). En Europa tenemos el caso muy reciente de la Operación Gladio, destapada en los 90 por el juez italiano Felice Casson, y que se extiende a todos los países europeos no adscritos al pacto de Varsovia.



2) A razón de que es efectivo a corto plazo, muchos gobernantes convierten el terrorismo en algo cotidiano: ¿para qué buscar soluciones a largo plazo? El problema del terrorismo es que sólo funciona cuando se tiene miedo. Y cuando  se acaba el miedo, se acaba la manipulación. Contrariamente a lo que se pueda pensar, reducir el miedo a unos patrones estables en el tiempo o en el espacio no lo mantiene a lo largo de ese tiempo o ese espacio, con esas coordenadas o esos ritmos.

 La gente evita esos tiempos y esos sitios: la gente reconoce los patrones -del tipo que sean- y se adapta a ellos. La solución para generar y mantener la tensión útil que genera el terrorismo es eliminar el máximo número posible de patrones: consiste en generar una amenaza impredecible, omnipotente y omnipresente, un castigo que caerá como el rayo si no nos plegamos a sus exigencias.

Más que condenar la violencia (física, moral, económica) habría que condenar la forma que esta toma o la cantidad en que se da. Y no por cuestiones morales, sino por cuestiones prácticas. Cada acción tiene un coste. Mantenga eso en mente.


LOS IMPERIOS DE LA MENTE